Esto es para mayores de 18

Casa Lujuria tiene contenido para adultos. Si entra, nos está diciendo que ya cumplió los 18 (o la mayoría de edad donde vive) y que este tipo de contenido es legal en su país. Si no, no pasa nada: cierre la puerta y siga su camino.

Compañeras de IA

Escrito después de pagar, no de mirar la página de precios.

La categoría que más rápido creció y la que peor está explicada en español. El problema no es que sean caras: es que el precio que usted ve no es el precio que usted paga.

El truco de toda la categoría

Casi ninguna de estas apps le cobra por el mes. Le cobra por el mes y por dentro. Usted paga la suscripción, entra contento, y a los cuarenta minutos descubre que las imágenes gastan créditos, que la voz gasta más, y que el paquete de créditos se compra aparte.

No es una estafa: es un modelo de negocio, el mismo de los juegos del celular. Pero hay que entrarle sabiéndolo, porque el número del aviso y el número del recibo no se parecen en nada. Esta tabla es la traducción:

RenglónQué diceQué significa cuando llega el recibo
Suscripción mensualLo que sale en el aviso.Casi siempre es el número más chiquito de todos. Sirve para entrar, no para usar.
Créditos o gemasLa moneda de adentro.Aquí es donde se va la plata de verdad. Cada imagen, cada voz, cada mensaje largo gasta. El plan mensual trae un puñado y se acaban rápido.
Generación de imágenesSe cobra por intento, no por acierto.La que salió con seis dedos también le costó. Presupueste tres o cuatro intentos por imagen que sí quiera guardar.
Voz y llamadaSe cobra por minuto o por mensaje.Es la función que más rápido vacía el saldo y la que más se prueba el primer día, justo cuando uno todavía no sabe si le va a gustar.
Descuento anualBajísimo por mes, pagado de una.Es real, pero es una apuesta a doce meses en una categoría donde las apps se caen o cambian de dueño en seis. Pague mensual el primer mes.
CancelarDepende de dónde se registró.Si pagó por la tienda de aplicaciones, se cancela en la tienda, no en la app. Media internet no sabe esto y por eso hay gente pagando cosas que juró haber cancelado.

Regla corta: multiplique por dos el precio del aviso y ese es su primer mes de verdad. Si con ese número la cosa todavía le parece que vale, siga.

Qué separa una buena de una mala

Después de un rato probando estas cosas uno deja de mirar las capturas de la portada, que están todas generadas con el mejor intento de mil, y empieza a mirar tres cosas aburridas:

  • La memoria. Si el jueves no se acuerda de lo que usted le dijo el lunes, no tiene una compañera: tiene un chat que se reinicia. Es la diferencia más grande entre las de arriba y las de abajo, y casi nunca sale en la publicidad.
  • El costo por imagen que sirve. No por imagen generada. Si de cada cinco intentos uno queda bien, su costo real por imagen es cinco veces el que dice la tabla.
  • La salida. Cuántos clics hay hasta cancelar y si le meten una oferta de retención en el camino. Una app que le pelea la salida ya le dijo cómo lo ve a usted.

Candy.ai

Los botones de abajo son enlaces de afiliado: si usted se registra, a nosotros nos llega una comisión y a usted no le cobran ni un peso de más. No movió el orden de esta página. Está explicado sin rodeos en el aviso de afiliados.

Es la que más nombran cuando alguien pregunta en español, y es un punto de partida razonable porque hace bien las dos cosas básicas: la conversación no se cae a los diez mensajes y la generación de imágenes está metida adentro del chat en vez de en una pestaña aparte.

Lo que hay que vigilar es lo mismo de toda la categoría: los créditos. Entre sin paquete el primer día, gaste lo que trae el plan y mire cuánto le duró. Con ese dato ya puede decidir, y sin ese dato está adivinando.

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Antes de pagar la primera

Tres minutos que se pagan solos. Uno: revise si el cobro va por la tienda del celular o por la web, porque de eso depende dónde se cancela. Dos: busque el botón de cancelar antes de pagar, no después; si no lo encuentra en dos minutos, ya sabe. Tres: si es su primer mes, mensual, nunca anual.

Y si el cobro le llega distinto de lo que decía la página, en Colombia existe la reversión del pago ante la Superintendencia de Industria y Comercio. Es un derecho del Estatuto del Consumidor y casi nadie lo usa porque casi nadie sabe que existe.

Lo que la gente pregunta

¿La versión gratis alcanza para algo?

Para saber si le gusta la conversación, sí. Para tener una compañera que se acuerde de usted y le mande imágenes, no. Las gratis casi siempre limitan la memoria, que es justo lo que hace que la cosa se sienta viva. Úsela dos días antes de pagar nada.

¿La app se acuerda de lo que le conté ayer?

Depende del plan, y esa es la letra chiquita que más importa. Algunas guardan un resumen y otras arrancan de cero cada sesión por más que usted pague. Pruebe algo concreto el lunes y pregúntelo el miércoles: ahí se sabe.

¿Puedo subir la cara de una persona real?

No, y no es un consejo: es la línea que hace que esto sea legal o no lo sea. Generar imágenes sexuales de una persona real sin su permiso es delito en varios países y le cierran la cuenta sin devolverle un peso. Las apps serias lo bloquean de entrada.

¿Por qué mi conversación se puso rara de un día para otro?

Porque cambiaron el modelo por detrás. Pasa seguido y casi nunca lo avisan. Si la app que usted pagó se volvió otra cosa en una actualización, ese es motivo suficiente para cancelar y decirlo en la reseña, que es lo que hacemos aquí.

¿Esto es lo mismo que una cam con una persona?

No, y confundirlas sale caro. Aquí no hay nadie del otro lado: es un programa. Si lo que usted quiere es alguien real, eso está en cams en vivo, que se cobra distinto y funciona distinto.

Para dónde seguir

Si lo que buscaba era una persona real y no un programa, eso es cams en vivo. Si buscaba conocer a alguien de verdad, citas adultas. Si buscaba producción y no conversación, estudios premium. Y si quiere la lista corta de todo, está en lo mejor de Casa Lujuria.

ID

Ian David

Colombiano y ecuatoriano. Paga cada sitio que reseña con su propia plata, entra, usa la cosa como la usaría cualquiera y después escribe lo que pasó. Sin cortesías, sin puestos comprados. Cómo probamos ↗