La fantasía contra la física · Guía de la casa
Sexo en la ducha
Se ve espectacular en las películas y sale mal en la vida por dos motivos concretos: el agua no lubrica y el piso no agarra. Los dos tienen arreglo, y cuestan menos de lo que usted cree.
Baje
La ducha es una de las fantasías más repetidas que existen y una de las que peor sobreviven al primer intento. La escena mental tiene vapor, agua cayendo y dos personas contra los azulejos. La escena real tiene a alguien buscando dónde agarrarse, agua entrándole en un ojo, y una fricción que de pronto no es la que se esperaba. La distancia entre las dos escenas no es mala suerte: son dos hechos físicos que casi nadie le cuenta antes.
El primero es que el agua caliente no funciona como lubricante. Al contrario, se lleva la lubricación natural y deja las superficies más secas que antes. El segundo es que un piso de baño mojado con jabón es una de las superficies más resbalosas de la casa, y usted está a punto de hacer sobre ella algo que requiere equilibrio. Todo lo que sigue en esta página sale de esos dos hechos.
El agua no lubrica: se lleva la que había. Todo lo demás de esta página sale de entender eso.
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Los dos problemas, y sus dos arreglos
El del agua se resuelve con lubricante de silicona, y es la única categoría que sirve aquí. El de base de agua, que es el que la mayoría tiene en la mesa de noche, se disuelve y se va por el desagüe en segundos: usted lo pone, cae el chorro y ya no está. El de silicona no se mezcla con el agua, así que aguanta la ducha entera. Ese cambio de frasco es la diferencia entre que la cosa funcione o no, y no hay técnica que lo reemplace.
El del piso se resuelve con un tapete antideslizante, de esos de caucho con ventosas, que cuesta poco y se consigue en cualquier parte. No es glamoroso y no aparece en ninguna fantasía. Tampoco aparece en ninguna caída, que es exactamente el punto. Si en su baño hay barra de apoyo o un banco firme, mejor todavía.

Cómo se arma, paso por paso
- 01
Ponga el tapete antes de abrir la llave
Antes, no después, y antes de que haya jabón en el piso. Es el paso que la gente se salta por poco romántico y es el único que evita el accidente de verdad.
- 02
Lubricante de silicona, a mano
Que quede al alcance antes de empezar, no en el gabinete. Y en cantidad generosa: aunque no se disuelve, el chorro directo igual lo va desplazando y toca reponer.
- 03
Mueva el chorro para que no le pegue a nadie en la cara
Apunte la regadera a una pared o a la espalda de alguien. El agua cayendo directo sobre la cara acaba con cualquier escena en treinta segundos, y el que queda fuera del chorro se congela mientras el otro se cocina.
- 04
Los dos con algo agarrado, siempre
Una mano en la barra, en el borde de la bañera o en el marco de la puerta. La regla es sencilla: en ningún momento debería haber dos personas sin ningún punto de apoyo.
- 05
Empiece aquí y termine afuera
La ducha es un lugar buenísimo para empezar y bastante incómodo para terminar. Lo mejor de la escena suele pasar en los primeros minutos, y después se sale, se secan y siguen en un sitio donde nadie tiene que hacer equilibrio.
Qué tanto la está complicando
Del arreglo que sí funciona a la escena de película que manda gente al médico.
Las tres que sí funcionan
De espaldas contra la pared
Ella de pie, manos apoyadas en los azulejos, él detrás.
- Para qué sirve
- Los cuatro pies en el piso y dos manos apoyadas. Es la más estable que hay aquí y la geometría es la misma del perrito, de pie.
- El error común
- Apoyarse en la cortina o en la puerta de vidrio. Se busca pared o barra, nada que ceda.
Con un pie arriba
Ella con un pie en el borde de la bañera o en un banco.
- Para qué sirve
- Abre el ángulo sin que nadie levante a nadie, y quedan tres puntos de apoyo en todo momento. El escalón de plástico del baño resulta ser el mejor accesorio de esta página.
- El error común
- Poner el pie en un borde estrecho y resbaloso. Si el borde no es ancho y seco, se usa un banco o no se usa.
Él sentado
Él en el banco o en el borde ancho, ella encima.
- Para qué sirve
- La más cómoda de todas y la que más dura, porque nadie está de pie. Si su baño tiene banco, empiece por aquí y sáltese lo demás.
- El error común
- Confiar en un borde de bañera curvo. Se prueba sentado y seco antes, sin pena, como con la altura de la cama.
El objeto que decide
UN TAPETE DE CAUCHO, y ya
De todo lo que hay en esta página, lo único que de verdad separa una buena noche de una visita a urgencias es un tapete antideslizante con ventosas. Cuesta poco, se pone en diez segundos y se queda ahí para siempre. No sale en ninguna fantasía y no le va a arruinar ninguna.
Es la misma lógica de la almohada en el misionero y del respaldo en las tántricas: en esta casa, el objeto aburrido suele ser el que hace la mitad del trabajo. Las caídas en el baño son de las lesiones domésticas más comunes que existen, y esto ni siquiera es una opinión discutible.

Los errores que la arruinan
Creer que el agua lubrica, que es el malentendido central y el que produce la mayoría de las malas experiencias. Usar lubricante de base de agua, que se va con el primer chorro y deja a la gente convencida de que el problema era otro. Intentar la escena de cargar a alguien contra la pared, que exige fuerza, equilibrio y un piso con agarre, y en la ducha no hay ninguna de las tres. Dejar el jabón o el gel en el piso, que convierte una superficie resbalosa en una pista. Y quedarse hasta que se acaba el agua caliente, cuando la escena ya había dado lo que tenía que dar hace rato.
Ninguno se arregla con más ganas. Se arreglan con un tapete, un frasco de silicona y la decisión de salirse a tiempo.
En la ducha lo que falla no es la técnica. Es que nadie le avisó que el agua seca en vez de mojar.
Ian David, Casa Lujuria Si lo que quiere es seguir en un sitio donde nadie hace equilibrio, ahí está la cucharita. Y el mismo ángulo de la de la pared, pero en la cama, es el perrito.
¿Cómo es su baño?
Toque el que se parezca al suyo, que la respuesta cambia bastante.
Lo que la casa probó
Tapete, silicona, y salirse a tiempo.
Nada de esto se aprende mirando, pero si además de la instrucción anda buscando sitios, la casa pagó y revisó estos.
Sexo en la ducha: ¿lo vivido o lo imaginado?
Diga la verdad, que aquí nadie lo está viendo.
Lo que la gente pregunta sobre esto
¿Es buena idea tener sexo en la ducha?
Como comienzo, sí, y funciona bien. Como escena completa, casi nunca: el espacio es estrecho, el piso resbala y la posición cómoda escasea. Lo que mejor resultado da es empezar ahí y salir a terminar en otro lado, sin sentir que se abandonó nada.
¿Sirve el agua como lubricante?
No, y es justo al revés: el agua caliente arrastra la lubricación natural y deja las cosas más secas. Por eso la fricción molesta más de lo esperado. Lo que sirve es el lubricante de silicona, porque no se mezcla con el agua. El de base de agua se disuelve en segundos y no cumple ninguna función bajo el chorro.
¿Qué posiciones funcionan en la ducha?
Las tres que mantienen a todo el mundo con los pies en el piso: ella de pie de espaldas con las manos apoyadas en la pared, ella con un pie sobre un banco o el borde ancho de la bañera, y él sentado en un banco con ella encima. Esa última es la más cómoda y la que más dura.
¿Cómo se evita resbalarse?
Con un tapete antideslizante de caucho puesto antes de abrir la llave, manteniendo siempre un punto de apoyo por persona y no dejando jabón ni gel en el piso. Y no cargando a nadie: la escena de levantar a alguien contra la pared es la que produce las caídas de verdad.
Para dónde suele seguir quien lee esta página
Quien llega hasta aquí anda buscando cambiar de escenario, así que las recomendaciones van por ese lado.
Y si quiere el resumen de todo: lo mejor, en una sola lista.
Las otras posiciones
Cada una con su propia instrucción, el mismo criterio y ningún adorno.