La segunda más buscada · Guía de la casa
El perrito explicado de verdad
La posición del perrito explicada de verdad: el arco de la espalda que cambia el ángulo, cómo administrar la profundidad y las tres variantes que sí valen.
Baje
La más buscada después del misionero y la que más opiniones falsas carga. Que si es fría, que si es impersonal, que si duele. El perrito mal hecho es todo eso. El perrito bien hecho es profundidad regulable, manos libres y una vista que nadie ha logrado criticar. La diferencia, como siempre, está en tres detalles que nadie cuenta.
La espalda de ella decide el ángulo. No la cadera de él.
Casa Lujuria es un sitio para mayores de 18 y se sostiene con comisiones de afiliados. Si usted se registra desde uno de nuestros enlaces, a nosotros nos entra algo. Eso no mueve ni un puesto en las listas.
Qué es, exactamente
Uno: la espalda de ella decide el ángulo, no la cadera de él. Espalda arqueada hacia abajo y el ángulo cambia entero. Ese ajuste, que cuesta cero y nadie pide, es la diferencia entre la versión que duele y la que engancha.

Arquee la espalda de a poco
El mismo movimiento, con la espalda plana o arqueada, es prácticamente otra posición. Deslice y vea.
Cómo se hace, paso por paso
- 01
Deje que ella marque el arco
La espalda de ella decide el ángulo, no la cadera de él. Ese ajuste cuesta cero, casi nadie lo pide, y es la diferencia entre la versión que duele y la que engancha.
- 02
Empiece corto
Esta es la posición con más alcance de todas, y eso es ventaja solo si se administra. El fondo existe toda la noche; no hay que gastarlo en el minuto uno.
- 03
Use las dos manos
Están desocupadas y eso es un desperdicio imperdonable. Hombros, espalda, cintura, pelo con permiso. La fama de fría se cura entera con dos manos que sepan dónde están.
- 04
Ponga una almohada bajo el pecho
En cuanto ella baja a los codos, el cuello empieza a cobrar la cuenta. Algo blando debajo del pecho lo resuelve, y con eso la posición aguanta el doble.
- 05
Hable, aunque quede lejos
La boca de él queda lejos del oído de ella y nadie hace el esfuerzo de acortar esa distancia. La voz tiene que viajar con intención o la posición se vuelve fría de verdad.
Los errores que la vuelven fría
Entrar con la profundidad del minuto cuarenta en el minuto uno. Dejar las dos manos quietas sobre la cadera como si fueran un manubrio. Y el silencio, que en esta posición pesa más que en ninguna otra porque la boca de él queda lejos del oído de ella y nadie hace el esfuerzo de acortar esa distancia con la voz.
La fama de impersonal se la ganó el perrito mal hecho. Bien hecho es de las posiciones con más información disponible: la espalda, los hombros y la respiración cuentan todo, si alguien está poniendo atención.
La conversación previa
LA PROFUNDIDAD es un acuerdo
No es una sorpresa ni una demostración. Es la posición con más alcance del repertorio, y entrar con la profundidad del minuto cuarenta en el minuto uno es como se arruina una noche que venía bien.
Se habla antes, se empieza corto y se sube solo si alguien lo pide en voz alta. Eso no le quita nada a la intensidad: le quita el accidente.

Las tres que cambian el ángulo
Plano, boca abajo
Ella completamente acostada, él encima, piernas de ella juntas.
- Para qué sirve
- Menos profundidad, más fricción y más contacto de cuerpo entero. La versión íntima que desmiente la fama de fría.
- El error común
- Confundirla con la versión de rodillas y entrar igual. Aquí todo es más cerrado: se entra despacio o se pide permiso dos veces.
De codos
Ella baja de las manos a los codos.
- Para qué sirve
- Cambia el ángulo más que cualquier truco de él. Si la versión de manos no dice nada, esta suele ser la respuesta.
- El error común
- Cuello doblado contra el colchón. Una almohada debajo del pecho y la variante dura el doble.
Al borde de la cama
Ella en la cama, él de pie.
- Para qué sirve
- El control de ritmo que los pies en el piso regalan, más la altura exacta del mueble haciendo la mitad del trabajo.
- El error común
- Ignorar la altura. Diez centímetros de diferencia y la variante no existe. Pruebe antes, vestidos, sin pena.
La fama de fría se la ganó el perrito mal hecho. Bien hecho cuenta todo.
Ian David, Casa Lujuria Si lo que corta la posición es el cansancio de los brazos, el rinoceronte resuelve justo eso.
¿Qué perrito es el de hoy?
Toque el que va con la noche.
Lo que la casa probó
Ángulo, control y dos manos libres.
Con eso ya tiene la página entera. Abajo van los sitios que la casa probó, sin relación con lo anterior.
El perrito: ¿frío o el mejor ángulo?
La opinión más dividida del repertorio.
Lo que la gente pregunta sobre el perrito
¿Por qué gusta tanto el perrito?
Profundidad regulable, ángulo que toca donde las posiciones de frente no llegan, y las manos libres. Es ingeniería simple, no misterio.
¿Cómo se hace para que no duela?
Empezando corto, dejando que ella marque el arco de la espalda, y entendiendo que el fondo es un lugar que se visita, no una residencia. Si duele igual, el problema no es la postura y vale una conversación seria.
¿Cómo se hace más íntimo?
Bajando a la versión plana boca abajo, usando las dos manos todo el tiempo, y hablando. La boca queda lejos del oído; la voz tiene que viajar con intención.
¿Sirve si hay diferencia grande de estatura?
Sirve, y es de las que mejor se ajusta. La versión del borde de la cama existe justamente para eso: la altura del mueble corrige lo que los cuerpos no traen de fábrica.
Para dónde suele seguir quien lee esta página
El perrito se juega en el control, así que las recomendaciones van hacia quien lo hace despacio y bien.
Y si quiere el resumen de todo: lo mejor, en una sola lista.
Las otras posiciones
Cada una con su propia instrucción, el mismo criterio y ningún adorno.