Esto es para mayores de 18

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Sin inciensos · Guía de la casa

Posiciones tántricas

Sin gurús y sin velas obligatorias. De todo lo que se vende como tantra, lo que de verdad cambia algo en una cama son cuatro mecánicas, y las cuatro se pueden probar esta noche.

Baje

El tantra que llegó a occidente viene con mucho adorno encima: talleres caros, lenguaje de energías, promesas de orgasmos de una hora. Debajo de todo eso hay unas cuantas ideas prácticas que funcionan, y funcionan por razones que se explican sin misticismo. Esta página se queda con esa parte. Ninguna de las cuatro mecánicas cuesta plata, ninguna necesita curso y todas se sienten desde la primera noche.

La posición central se llama yab yum y es simple de describir: él sentado con las piernas cruzadas, ella sentada encima y de frente, las piernas de ella alrededor de la cintura de él. Las caras quedan a la misma altura, los pechos se tocan, y desde ahí casi no hay movimiento posible. Eso último no es un defecto de la posición. Es el punto.

Antes de la instrucción

El clip va rápido. Esta página va al revés.

Clip de ambiente

Sentados, de frente, quietos. La respiración hace el trabajo que antes hacía el movimiento.

Dificultad
Pide paciencia
Intensidad
Larga, no fuerte
RitmoCasi ninguno, a propósito
Ideal paraQuien tiene la noche libre

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Qué es, exactamente

Una posición tántrica no es una postura rara. Es una postura fácil sostenida mucho más tiempo del que usted acostumbra, con la atención puesta en cosas que normalmente pasan de largo. El yab yum es la más conocida porque cumple cuatro condiciones a la vez: los dos se pueden quedar ahí media hora sin que a nadie le tiemble nada, las caras quedan enfrentadas a la misma altura, los pechos y las barrigas se tocan de modo que se sienten las dos respiraciones, y el movimiento grande es imposible.

Esa imposibilidad es lo que hace el truco. Cuando no se puede empujar, aparece todo lo que el empuje tapaba: la temperatura de la piel, el pulso del otro, los micromovimientos de la cadera que en cualquier otra posición ni se notarían. No es magia y no es energía. Es que usted le bajó el volumen a lo fuerte para poder oír lo demás.

Las caras a la misma altura. Es la posición donde mirarse deja de ser incómodo.
Pruebe esto

Bájele al movimiento de a poco

No hay que llegar a la quietud total de una. Se baja un escalón por vez y se nota dónde empieza a cambiar la cosa.

Ritmo normalQuietos del todo

El yab yum, paso por paso

La postura en sí, con sus variantes y qué hacer si no le da la flexibilidad de cadera, tiene su propia página en la flor de loto. Aquí va lo que se construye encima, que es de lo que trata el tantra.

  1. 01

    Siéntese contra algo

    Él se sienta con las piernas cruzadas y la espalda contra la cabecera o la pared, con un cojín detrás. Sin respaldo, la lumbar aguanta ocho minutos y después ya nadie está pensando en tantra.

  2. 02

    Ella se sienta encima, de frente

    Las piernas de ella por fuera, cruzadas detrás de la espalda de él. Sin apuro y sin buscar penetración todavía. Primero se acomoda la geometría, después se ve.

  3. 03

    Junte los pechos y quédese quieto

    Pecho contra pecho, brazos alrededor. Un minuto entero sin mover nada. Va a sentir el pulso del otro antes de que termine el minuto, y ese es el primer resultado real de la noche.

  4. 04

    Cruce la respiración

    Uno bota el aire mientras el otro lo toma. Se turnan sin hablarlo, siguiendo el pecho del otro que está ahí pegado al suyo. Cuesta tres o cuatro intentos y después sale solo.

  5. 05

    Mueva la cadera, no el cuerpo

    Círculos pequeños o un balanceo mínimo, con los pies y las rodillas quietos. El recorrido es de centímetros. Si se vuelve empuje, se volvió otra posición y se perdió lo que vinimos a buscar.

  6. 06

    Pare antes de llegar, y espere

    Cuando se acerque, quieto del todo veinte o treinta segundos. Después se retoma. Esa subida y bajada repetida es lo que la gente describe después como que duró horas, y es simple aritmética de picos.

Tres variantes que sí valen

Yab yum apoyado

Igual, pero con la espalda de él contra la cabecera.

Para qué sirve
Es la versión que de verdad se sostiene media hora. La clásica sin respaldo se ve mejor en las ilustraciones y se abandona a los diez minutos.
El error común
Creer que el respaldo es hacer trampa. El respaldo es lo que permite que la posición dure lo suficiente para que sirva de algo.

La cuchara quieta

De costado, él detrás, sin movimiento.

Para qué sirve
Toda la mecánica tántrica sin exigirle nada al cuerpo. Es la puerta de entrada para quien encuentra el yab yum demasiado ceremonioso. Se parece mucho a la cucharita, con otra intención.
El error común
Dormirse. Va en serio: es tan cómoda que se acaba la noche sin que nadie lo decidiera.

Sentados y cruzados

Los dos sentados de frente, piernas entrelazadas, sin penetración.

Para qué sirve
El calentamiento largo, o la noche entera cuando la noche entera es eso. Manos, bocas y respiración, con las caras enfrentadas todo el tiempo.
El error común
Tratarla como antesala obligada de otra cosa. Funciona mejor cuando no va a ninguna parte.

La mecánica que nadie explica

LA RESPIRACIÓN cruzada

Uno bota el aire justo cuando el otro lo toma. Suena a adorno de folleto y es la pieza más útil de todo el asunto, por un motivo bien físico: respirar despacio y largo le baja las pulsaciones, y las pulsaciones bajas alargan la meseta antes del final. No hay energía circulando. Hay un sistema nervioso al que usted le bajó una marcha.

En yab yum sale casi solo porque los pechos están pegados y usted siente el otro pecho subir contra el suyo. En cualquier otra posición hay que estar pendiente. Por eso esta posición y esta mecánica se enseñan juntas.

Pecho contra pecho. Ahí la respiración del otro se siente sin buscarla.

Las poses eróticas que no son tántricas

Mucha gente que busca poses eróticas no anda detrás del tantra: anda detrás de lo mismo que el tantra promete, que es que la cosa dure y se sienta. Eso se consigue con cualquier posición que cumpla tres condiciones. Que nadie esté haciendo fuerza para sostenerse, porque el cuerpo que se cansa deja de sentir. Que las caras queden cerca, porque la boca al oído vale más que cualquier acrobacia. Y que se pueda parar en seco sin desarmar nada, porque las pausas son la mitad del asunto.

Con ese filtro, la lista de posiciones eróticas de verdad es corta y aburrida de leer: el yab yum, la cucharita, el misionero con la cadera elevada y cualquier variante sentada. Las que salen en las galerías con nombres espectaculares fallan casi todas en la primera condición. Se ven increíbles en la foto y a los cuatro minutos alguien tiene un calambre.

Los errores que lo arruinan

Querer que sea místico. Si usted entra esperando una experiencia espiritual, la noche se le va evaluando si ya llegó, y evaluar es lo contrario de lo que la posición pide. Entre a probar una cosa nueva y ya. Confundir lento con aburrido y abandonar a los cinco minutos, que es justo cuando empezaba. Perseguir el orgasmo con las mismas ganas de siempre, con lo cual usted está haciendo lo de siempre pero incómodo. Cruzar las piernas sin apoyo y descubrir a los diez minutos que se le durmió un pie. Y creer que hay que durar horas: veinte minutos bien hechos ya son otra cosa, y nadie está cronometrando.

Ninguno de estos errores se arregla con una postura más avanzada. Se arreglan con un cojín en la espalda y con el permiso de que no pase nada extraordinario la primera vez.

El tantra no alarga la noche. Le quita el afán, y la noche se alarga sola.

Ian David, Casa Lujuria Si le interesa el origen del asunto y no la versión de taller, ahí está el kamasutra leído sin humo. Y si lo que quiere es comodidad pura para durar, esa sigue siendo la cucharita.

Elija uno

¿Por dónde empieza esta noche?

Toque lo que se parezca a lo que hay.

A media instrucción

Nada de esto se aprende mirando. Se aprende respirando.

Clip de ambiente

Lo que la casa probó

Veinte minutos bien hechos, y nadie cronometrando.

Nada de esto se aprende mirando, pero si además de la instrucción anda buscando sitios, la casa pagó y revisó estos.

Opine

Quedarse quieto y mirarse: ¿incómodo o lo mejor?

Diga la verdad, que aquí nadie lo está viendo.

Lo último

No hay que durar horas. Hay que no tener afán.

Clip de ambiente

Lo que la gente pregunta sobre las posiciones tántricas

¿Qué es una posición tántrica?

No es una postura complicada: es una postura cómoda sostenida mucho más tiempo del habitual, con poco o ningún movimiento, las caras enfrentadas y la atención puesta en la respiración. La más conocida es el yab yum, con él sentado con las piernas cruzadas y ella encima, de frente.

¿Cómo se hace el yab yum?

Él se sienta con las piernas cruzadas y la espalda apoyada en la cabecera. Ella se sienta encima de frente, con las piernas cruzadas detrás de la espalda de él. Pecho contra pecho, un minuto quietos, y después movimientos de cadera de pocos centímetros mientras se cruza la respiración.

¿El tantra sirve para durar más?

Sirve, pero no por nada energético. Las pausas completas antes del punto de no retorno y la respiración lenta bajan las pulsaciones y alargan la meseta previa. Es el mismo principio de parar y esperar, hecho con método y sostenido más tiempo.

¿Se necesita pareja para practicar tantra?

No. La respiración larga, la atención puesta en lo que se siente y sobre todo la pausa antes del final funcionan igual estando solo, y en realidad es el mejor sitio para aprender a reconocer el borde sin la presión de coordinarse con otro.

Para dónde suele seguir quien lee esta página

Quien llega hasta aquí anda buscando calma y tiempo, así que las recomendaciones van hacia lo que se disfruta despacio.

Y si quiere el resumen de todo: lo mejor, en una sola lista.

Las otras posiciones

Cada una con su propia instrucción, el mismo criterio y ningún adorno.

ID

Ian David

Ian escribe Casa Lujuria. Colombiano y ecuatoriano. Paga cada sitio que reseña con su propia plata, y estas guías de posiciones están escritas para que sirvan de verdad, con la parte de comodidad y seguridad dicha de frente en vez de escondida al final.